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El 29 de abril del
corriente año se cumplen 20 años de la creación de la
Asociación Cooperadora del Hospital Interzonal "Dr. José Penna".
Si bien en años anteriores en el viejo "Policlínico de
Bahía Blanca" existió una entidad de ayuda al hospital, es en
diciembre de 1983 cuando se dan los primeros pasos tendientes a la
creación de la Cooperadora actual.
Desde abril de 1984, y ya en la estructura
actual del hospital es donde la entidad se forma, trabaja y se consolida. El
acta Nº 1 es del 29 de abril de 1985 y constituye el punta de partida
administrativa e institucional. Su solidaria función es muy importante,
su aporte al centro de salud en equipamiento, bienes, trabajo y economía
en general, ha sido trascendente.
1996, 18 de septiembre. El
señor Oscar Cuchereno y el ingeniero Néstor Narvaja presidente y
tesorero de la Asociación Cooperadora, Firma el contrato de
adquisición del Tomógrafo. Al centro, el señor Hector
García, de Picker Internacional, firma proveedora del
equipo |
Los protagonistas de los primeros
años en base a trabajo y esfuerzo dieron la puntada inicial a lo que
sería en el tiempo una de las entidades de mayor fuerza en el
ámbito local.
Luego de un período de intensa
actividad, hacia 1989, durante la dirección del doctor Rodolfo Lopes,
una serie de circunstancias determinaron la interrupción del accionar de
la Cooperadora.
Esta situación se prolongó
hasta el advenimiento del director Jorge Pedro Gabbarini, quien en el invierno
del año 1992, realizó una convocatoria para reanudar el
funcionamiento de la entidad. En una de las primeras reuniones realizadas por
el grupo de ciudadanos invitados al efecto, se determinó la
formación de una nueva comisión directiva. El empresario Oscar
Alberto Cuchereno resultó electo presidente, la profesora Iside
Córdoba secretaria y el señor Néstor Narvaja como
tesorero. Otros integrantes de aquella comisión fueron Eduardo Lezcano,
Nora Asiaín, Margarita Fortunatti y Carmen Maio.
La labor institucional y solidaria de la
nueva comisión y de las que la siguieron, se fue consolidando a
través del tiempo. Atento a las exigencias y necesidades del hospital,
la Cooperadora adquirió y donó, en los últimos doce
años, una buena cantidad de equipamiento y aparatología,
además de invertir en remodelaciones, construcciones y reparaciones de
sectores y servicios en todo el hospital. También, la entidad ha
colaborado en sueldos, honorarios y otros gastos de personal y servicios que,
por falta de presupuesto u otras causas atendibles y justificadas, la
administración hospitalaria no pudohacer frente. Siempre con el aval de
Asesor, que es el Director Ejecutivo del hospital, o de los Directores Asociado
que lo acompañan en su gestión.
La institución también ha
costeado viajes, cursos y becas para especialización de
profesionales.
Comisión Directiva 2004.
Parados, de izquierda a derecha: Horacio H. García, Hugo José
Urban, Miguel Campoy, Carlos López, Emilio Yesca y Néstor O.
Dulzan. Sentados: Dr. Alejo López Lecube, Prof. Iside Córdoba,
Oscar Cuchereno y Edgar Dionisio García. (La fotografía es de
junio del 2004). |
Opiniones
El actual Secretario municipal de Salud,
doctor Jorge Pedro Gabbarini, fue durante once años director del
Hospital "Dr. José Penna" y fue en el principio de ese período
que se reorganizó la Asociación Cooperadora.
- Doctor, hábleme de la
Cooperadora.
- Desde que me hice cargo de la
dirección del hospital, trabajé en estrecha colaboración
con la Cooperadora. La considero absolutamente necesaria para el hospital y
creo que se maneja muy bien. La Cooperadora del Penna ya tiene un lugar
destacado en la comunidad y creo que tendrá muchos años de vida
saludable. Le augura tantos años de vida como el hospital.
- En cuanto a su experiencia.
- Yendo a la experiencia que me tocó
vivir a mí, puedo decir que ha sido muy grato trabajar con ella en
momentos buenos y malos. Siempre tuve la mejor colaboración de todos los
miembros de la institución. Cuando el hospital pasó momentos
difíciles económicamente, la Cooperadora siempre estuvo al lado
para paliar las necesidades, para contribuir con lo que estaba a su alcance y
de alguna manera hizo que pudiéramos tener las puertas abiertas y el
mejor servicio para la comunidad.
Demostró una capacidad formidable
para conseguir recursos y también una notable capacidad de
gestión para la concreción de obras y emprendimientos. Vale la
pena destacar a algunas personas: creo que Oscar Cuchereno va a quedar en la
historia de Bahía Blanca por varias cosas pero fundamentalmente, por
presidente de la Cooperadora del Hospital Penna. También debemos
destacar la persona de Miguel Campoy, un colaborador experto en construcciones
civiles que ha trabajado mucho y su consejo siempre ha sido oportuno. La
señora Iside Córdoba es una incansable trabajadora que nos
deleitó con un libro de historia del hospital y su gente y con otro de
las hermanas de la Sagrada Familia. Recuerdo también otros miembros como
Oscar Rimondi, que ya no está con nosotros, el Dr. Lopez Lecube,
Baldasarri, Pacheco,
Molina, Narvaja. Y tengo que destacar al Sr.
Raúl García, administrador de la Cooperadora con quien
trabajé muchos años con la mejor de las predisposiciones.
García siempre tuvo buenos consejos y creatividad para solucionar los
problemas de todos los días. Creo que estas instituciones son muy
valiosas, no sólo por el dinero que aportan, lo que es apreciable ya que
ayuda a resolver los problemas que tienen los hospitales, sino por que son el
brazo comunitario que trabaja para el hospital. En mi opinión,
tendría que acercarse más gente a las Cooperadoras.
Con el ex-Administrador
El contador Juan Carlos Dimatz fue durante
trece años Administrador del Hospital Penna.
- "Cuando ingresé -recuerda Dimatz-
alcancé a conocer a la señora Beba Ritacco y al señor
Manuel González de la Comisión Directiva. Desde el inicio de mi
gestión, en 1991, compartí unos 6 u 8 meses, con miembros de
aquel grupo. Posteriormente ingresaron los señores Oscar Cuchereno y
Miguel Campoy, con quienes trabajé doce años. Siempre tuve muy
buena relación con la comisión toda."
- Como Administrador ¿Recibió ayuda desde
la Cooperadora?
-Si, invalorable. Cuando estaba sin recursos y no
tenía donde obtenerlos, la Cooperadora me solucionaba el problema.
"Creo -dice Dimatz sonriendo- que llegaron a tenerme
miedo, pero realmente me ayudaron mucho."
- ¿En que casos recurría a la
Cooperadora?
- Cuando hacía falta un medicamento,
una prótesis, el arreglo de un equipo que -por ejemplo- se rompía
un viernes y no lo podía solucionar. No olvide que a la 1 de la tarde se
me terminaban los tiempos administrativos, no podía licitar, concursar
ni comprar en forma directa, pero, ahí estaba la Cooperadora. Y no
estaba en valores insignificantes, sino a veces en valores fuertes. Y lo
solucionaba pagando con cheques a fecha, gestionando cuotas, hablando con el
proveedor. Siempre con buena voluntad y buena predisposición.
Y Juan Carlos Dimatz reflexiona: "Creo que
lo que hace esta Cooperadora es un poco el reflejo de lo que hacen las
cooperadoras de todas las instituciones. Y lo sé porque yo mismo he
estado en entidades de este tipo. Y también, creo que la gente que
integra cooperadoras es gente especial. Porque quien se suma, se suma con ganas
de hacer. Y esto tiene una fuerza especial, muy buena.
Recursos
Como toda entidad de bien público,
para llevar adelante su obra, la Asociación Cooperadora necesitó
de recursos o capital.
En primer lugar dispuso de lugares
físicos del hospital para su explotación, actividad vedada al
centro de salud en forma directa por la legislación vigente. Entre estos
bienes se encuentran la playa de estacionamiento, pequeños locales en el
pasillo central y la confitería del hospital.
El aporte de quienes reciben atención
a diario en todos los servicios del hospital es siempre muy importante. Las
mínimas colaboraciones voluntarias que se reciben en la
Administración constituyen una muestra más de la ayuda que la
gente sea cual sea su condición social está pronta a dar.
La masa societaria ha sido siempre
fundamental en toda institución. En este caso compuesta por personas
imbuídas de un alto grado de solidaridad y convivencia. Además
desinteresada en lo material, ya que no reciben favores o atenciones especiales
por su participación. No obstante, oportunamente se han realizado
sorteos de electrodomésticos, un automóvil y otros bienes; y en
los últimos años se ha intensificado una notable campaña
de descuentos y beneficios en comercios y servicios de la ciudad y la
región, encontrándose en carpeta algunas interesantes
alternativas tendientes a favorecer a quienes colaboran con la entidad.
La Asociación Cooperadora
llegó a contar con casi 4.600 socios, lo que la ubicó en uno de
los primeros puestos en el ranking de este tipo de instituciones. Si bien esta
última cantidad ha bajado sensiblemente, en la actualidad está en
marcha una intensa campaña tendiente a incrementar la cantidad de socios
benefactores.
La tarjeta "Momentos Felices", puesta en
servicio por la primera Comisión Directiva, según lo narra el Dr.
Mario Arruiz en estas páginas, se fue imponiendo lentamente hasta
transformarse en una substancial forma de estar presente en todo acontecimiento
grato. Si bien el sistema no ha sufrido grandes modificaciones desde su
creación, salvo algunas correcciones de forma y estilo, sí hubo
innovaciones en cuanto a los pequeños elementos y adornos que
acompañan a cada tarjeta, aumentándolos y orientándolos a
cada acontecimiento en particular. "Momentos Felices" ha crecido constantemente
y en los últimos tiempos, con la implementación del servicio a la
región inmediata primero y a todo el país después, ha dado
un enorme salto en popularidad y rentabilidad.
Las donaciones recibidas son un
capítulo aparte en la historia de la Cooperadora. Las comisiones
directivas de los últimos cuatro años, han logrado una excelente
relación con las grandes empresas bahienses gestionando ante ellas
recursos en donación para hacer frente a gastos específicos. La
extraordinaria respuesta recibida habla a las claras de que la solidaridad y la
beneficencia son moneda corriente en los empresarios locales.
Donaciones
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Lo que esta Asociación
Cooperadora ha aportado al hospital en la última década supera
los tres millones de pesos.
Sería tedioso enumerar todos
los equipamientos donados pero basta recordar algunos de real trascendencia: en
el ejercicio 1995-1996 se adquirió la central telefónica para el
hospital con líneas rotativas y más de 100 internos,una
ambulancia Mercedes Benz, totalmente equipada; un Tomógrafo axial
computarizado adquirido con la participación de más de 600
empleados del hospital que pagaron una cuota mensual durante seis años
lo que constituye un caso único en el país; una unidad de
transporte para doce pasajeros; una central telefónica con cuatro
líneas y más de 100 internos en habitaciones de pacientes
internados.
La Cooperadora proveyó un
sistema de televisión por cable a los sectores de internación;
creó una biblioteca pública con servicio directo al paciente y
fue receptora de uno de los Centros Tecnológicos Comunitarios (CTC) que
la Presidencia de la Nación otorgó a entidades de todo el
país.
Dentro del cúmulo de
adquisiciones para el hospital la entidad ha provisto más de 30
computadoras para la red que ha implementado el Penna, convirtiéndolo en
uno de los nosocomios mejor informatizado de la provincia.
Otra gestión importante a
destacar es la construcción del helipuerto: una idea originada en el
seno de la Comisión. |
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| Ambulancia
Mercedes Benz |
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| Tomógrafo
axial computarizado |
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| Centros
Tecnológicos Comunitarios |
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